Valor medular

Somos un pueblo misional

Somos un pueblo enviado, que responde al llamado de Cristo y es facultado por el Espíritu Santo para ir al mundo entero.

Somos un pueblo enviado, que responde al llamado de Cristo y es facultado por el Espíritu Santo para ir al mundo entero, dando testimonio del señorío de Jesucristo y participando con Dios en la edificación de la Iglesia y la extensión de su reino (2 Corintios 6:1).

Nuestra misión comienza en la adoración, dirige a la Iglesia a un ministerio unificado y culmina en el testimonio y el servicio a los demás.

Como pueblo misional practicamos el evangelismo, el discipulado, la compasión y la búsqueda de justicia, sirviendo especialmente a los pobres y vulnerables.